El ganador legítimo de las elecciones en México

La realidad política de este país (y de muchos otros) se pueden resumir con esta simple analogía. La cosa es sencilla, pero en realidad muchos se hacen de la vista gorda por apoyar a uno u a otro.

Para todos aquellos que en algún momento perdieron en un juego de niños porque con quienes jugaban hacían trampa: Si juegas, sigue las reglas porque si las rompes te sacarán del juego.

candidatosTODOS los que en éste último juego político rompieron las reglas, deberían quedar fuera. Y si después de eso no queda ningún jugador que entren nuevos jugadores. Si crees que jugar sucio es jugar mejor, te faltaron valores por aprender y practicar desde pequeño y por ello es que hoy defiendes algo que de origen está mal.

Hace por lo menos 18 años te decían: tú serás el futuro de México, quien se encargue de CAMBIAR y llevar al país al desarrollo pleno y hoy te haz convertido en ese jugador tramposo que no sabe ganar jugando limpio pero que tampoco acepta la derrota aún sabiendo que ha hecho trampa.

Si me miras fijamente y me dices que hoy formas parte de un equipo que por encima de todo respeta las reglas, respeta a compañeros y adversarios y sabe ganar limpiamente: te felicito, por saber por lo menos cuál es el ideal de equipo, pero te digo también que me mientes porque tú y yo sabemos que ese equipo todavía no existe en México.

Como decía el viejo Rafiki: “Ah! sí… el cambio puede doler, pero como yo lo veo tienes dos opciones: huir del problema o enfrentarlo”.

El domingo pasado no hubo ganadores, únicamente juego sucio y hoy no debería haber resultados válidos, eso va para todos los candidatos. Esto no es futbol y si el árbitro declara un penal, aquí sí hay marcha atrás, para eso existe un árbitro.

monopoly¿Te gusta jugar Monopoly y que alguien le robe al banco? ¿Te gusta jugar dominó y que alguien haga señas? ¿Te gusta jugar futbol y que te cometan falta dentro del área y que nadie marque el penal? ¿Te gusta jugar carreras y que alguien salga antes de que griten "fuera!"? Si ésta es tu manera de jugar, entérate que a nadie le gustaría jugar contigo… ni contra ti.

Si hoy eres parte del mismo sistema que cuando niño te enseñaron a distinguir por defectuoso entonces empieza por jugar limpio. Si desde chico no aprendiste a hacerlo aún es tiempo, pero no será cosa fácil.

Juega a ser libre y entenderás de lo que hablo.