Olvídate del mecánico. Cuando tengas un golpe en tu coche lo más fácil para repararlo es usar un spray de aire comprimido (CO2), una secadora de cabello y un paño.
El siguiente video lo explica todo:
Así que ya sabes, en cuanto a golpes de carrocería más vale maña que fuerza.
El “secreto” está en aplicar calor a la zona afectada mediante un secador de pelo normal y corriente, posteriormente se dosifica la zona con aire comprimido (dióxido de carbono). Esto hace que se forme una pequeña capa de hielo, similar a la escarcha, en la zona y a medida que va pasando a temperatura ambiente, el golpe desaparece por completo.
via MiguelAbril que no tengo ni idea de cómo llego a mi lector de feeds pero tiene muy buenos artículos.
Por cierto, sobra decir que no nos hacemos responsables del uso de esta técnica, ¿verdad? – Si alguien lo hace nos avisa (¡y grabe un video!)
