Y tú ¿ya te casaste?

manos anillos El año pasado escribí el artículo ¿Por qué y para qué unirse en matrimonio?, pues bien, ahora abordaré el tema de una forma distinta y dado que parece ser que es lo de hoy, sobre todo en mi generación (alegremente sin canas casi 30’s), los invito a que me respondan la pregunta que es el título del post.

Cada vez que abro una de mis redes sociales encuentro fotos nuevas y relatos de bodas, ¡¡una amiga este 2011 ha ido o irá en total a 10 bodas!! Obviamente tiene que ver la edad que tenemos, además del país en el que vivimos y nuestra cultura, pero algo que influye bastante es la sociedad, nuestro alrededor nos presiona para casarnos. Considero que muchos de nosotros hemos sido torturados con comentarios y preguntas (sobre todo por nuestras abuelitas) “tipo ¿ya tienes novio? ¿para cuándo la boda? ¿y si quieres tener hijos? te estás tardando”.

No nada más nos presionan los abuelitos, los tíos y los papás, sino la sociedad en sí, al ver que todos nuestros amigos se están casando nos preguntamos qué pasa con nosotros. Tiene mucho que ver con que los que se casan comienzan a adoptar un modo de vida distinto al que llevamos, no quiere decir que perdamos a los amigos, pero las fiestas, las reuniones, los cafés, las idas al cine tan a menudo con la gente cercana empiezan a disminuir y antes de pensar en casarnos, creo que tenemos que considerar conseguir nuevos amigos solteros.

Sobre un tema personal, hace poco tiempo tuve el honor de ser dama de una gran amiga, cuando la vi en el altar se me salieron unas lágrimas por la emoción de compartir este momento con ella, vestirme igual que las demás y verla a ella tan hermosa en su vestido de novia. Sin embargo me pregunté si algún día llegaré yo a casarme, y si sí, ¿qué tan cercano o lejano está ese día?.

Elegir casarse es una fuerte decisión, que no depende únicamente de la idealización que tenemos en torno a ese tema o al amor que sentimos por nuestra pareja, depende también del poder adquisitivo, de las metas en común, del proyecto de vida, de nuestros sueños y de la autorrealización. Actualmente es impresionante la cantidad de personas que se casan y que terminan divorciándose.

Una situación que también es determinante para unirse en matrimonio en parejas heterosexuales, es el deseo de tener hijos, pues la edad fértil de las mujeres es limitada, además de que pueden evitarse enfermedades y problemas graves en la salud de la mujer y/o del hijo. Creo que hay muchas mujeres, que si bien aman a su pareja, se sienten presionadas por el reloj biológico.

Según mi punto de vista como mujer, psicóloga y simplemente como persona, el ser humano es un ser social, no puede estar solo toda la vida (sin entrar en temas filosóficos), está hecho para formar una familia que es la base de la sociedad, tener hijos, etc. Por otra parte, además del aspecto social y psicológico, no dejamos de ser un animal guiado por el instinto y llega un momento que la necesidad de volcar sentimientos sobre una pareja es necesario, además por supuesto, de dejar una continuidad de lo que somos (un hijo).

A continuación les dejo estadísticas según el INEGI que me parecieron interesantes:

  • En México en el año 2000 la edad promedio para casarse fue de 25 años para los hombres y 23 años para las mujeres
  • En el Distrito Federal en el 2008 se registraron 33,968 matrimonios
  • La tasa bruta de nupcialidad en 2008 fue de 5.5 por cada 1000 habitantes, mientras que en 1970 fue de 7.0
  • En 1990 se registraron en México 642,201 matrimonios
  • En 2008 se registraron 589,352
  • En 1995 se registró en DF una edad promedio para casarse de 24.2 para hombres, mientras que en las mujeres fue de 21.3
  • Según la población de más de 12 años dentro del Distrito Federal en el 2000 hubieron 40.8% hombres solteros y 54.1% hombres casados, en cambio, fueron 36.3% mujeres solteras y 48.5% mujeres casadas. En el 2010 se registraron 39.7% hombres solteros, 53% hombres casados, 35.8% mujeres solteras y 47% mujeres casadas 

El divorcio y permanencia dentro del matrimonio es otro tema, ¿cómo ven la situación del matrimonio en México? ¿ya listos para casarse?

Diferencia cultural dentro de una relación

peggy y rana rene ¿Has tenido o tendrías una relación en la que haya diferencia cultural o socioeconómica entre tu pareja y tú?

Para ser más explícita, me refiero a que, quizás tú tienes carrera o maestría y tuvieras una pareja sin educación, o que tú tuvieras mucho dinero y estuvieras acostumbrado a un estilo de vida alto y te involucras con alguien pobre, o tú profesas la religión católica y tu pareja es musulmán.

Solemos comprar la idea de que el amor todo lo puede, se dice que el amor mueve montañas, pero ¿por cuánto tiempo podría durar una relación así?

Al principio de toda relación nos dejamos llevar por el enamoramiento, se dice que el amor es ciego, y este dicho es muy cierto al comienzo. Como saben, el enamoramiento es una etapa de idealización del otro, es un estado patológico donde no vemos la realidad de las cosas y no percibimos los defectos de nuestra pareja.

Ahora bien, yo no digo que el tener un nivel cultural distinto sea un defecto, sino que es menos probable que una relación perdure. Es muy difícil tener la cabeza fría y evaluar todo, pero llega un momento en la vida, en la que nos tenemos que preocupar no sólo por el llevarnos bien con la pareja, amarla y pasarla bien un rato.

Si queremos tener una vida con alguien y formar una familia, debemos tomar muchas situaciones en cuenta. Con la pregunta que planteo, por ejemplo, al momento de tener hijos ¿bajo qué religión y valores serán educados? o, si tu pareja es albañil ¿podrías ir a una reunión con sus amigos? o ¿él podría adaptarse a tu entorno social?

A lo mejor mi visión del amor no es tan idealista, yo al menos, no creo que podría tener una relación con una pareja tan diferente a mí, sin embargo si tomamos la decisión de compartir nuestra vida con alguien, bajo cualquier circunstancia, tenemos que actuar como adultos y asumir las consecuencias de nuestros actos, así pues, enfrentar cualquier problema que pueda darse más adelante. Pero, jamás debemos mantenernos al lado de alguien si nos genera un conflicto o atenta contra nuestro bienestar psicólogico y físico.

¿Cómo superar el término de una relación de pareja?

ruptura de pareja Todos en esta vida hemos experimentado alguna vez el tener una relación de pareja, enamorarnos y terminar, en ocasiones lastimados o por lo menos con un duelo que enfrentar.

La mayoría de las relaciones de pareja son difíciles de superar, normalmente dependen de la duración y de una serie de situaciones depositadas a la pareja o a la relación.

¿Por qué nos cuesta tanto trabajo superar la ruptura? Pues bien, como saben toda relación pasa por la etapa del enamoramiento en la que idealizamos al otro y le depositamos gran cantidad de expectativas como el dejar de estar solos, que nos hagan felices, que nos traten bien, que nos amen, que sean de determinada manera, que sean románticos, casarnos, etc.

Cuando nos separamos de alguien, se vuelve complicado poder olvidar a la persona por lo que es y por lo que nos dio, pero también porque a veces nos perdemos en el otro y lo que en realidad queremos recuperar es a nosotros mismos.

Se dice que cuando tenemos una pareja nos conocemos a nosotros mismos a través del otro pues es como un espejo que nos refleja y nos dice quiénes somos, cómo nos comportamos, etc. Por ejemplo, experimentamos enojo, celos, amor, alegría y demás conductas que no conocemos sin la existencia del otro.

Un factor determinante para superar la ruptura es la duración de la relación, no es lo mismo superar una relación de 6 meses que una de 8 años. Además de los sentimientos involucrados se tiene que superar la rutina que se creó con la pareja, pues estuvimos acostumbrados a ciertas situaciones, como ir al cine, ir a reuniones, comer juntos, despertar juntos, convivir con familiares y amigos, las llamadas, los mensajes, etc.

El inicio de todo duelo trae una negación, ésto lo conocemos como que aún no nos “cae el veinte”. Después viene la ira, que es enojarnos con la ex pareja, encontramos absolutamente todos los defectos y malos recuerdos para justificar el término de la relación. Posteriormente viene la negociación, donde comenzamos a darnos cuenta de lo que está pasando, buscamos los “porqués”. Más adelante viene la tristeza, que es cuando empezamos a sentir el dolor que causó la separación. Finalmente la aceptación, que como su nombre lo dice, aceptamos lo que nos está pasando y sabemos que la vida continúa.

La clave para superar cualquier pérdida es sentir el dolor… sí, sentir toda esa tristeza, llorar, escribir, gritar, SENTIR. Cuando nos permitimos sentir viene la elaboración del duelo. Si una relación es destructiva o simplemente tuvimos una forma de relacionarnos no tan sana, es recomendable reflexionar. Tenemos que reparar para no repetir.

Yo les recomiendo que evalúen si realmente la mejor decisión fue terminar, si los caminos definitivamente se tienen que separar, pues cuando una relación termina, de verdad hay que terminar. No llamadas, no mensajes, no contacto, ¡no nada! Sobre todo al principio, para realmente entender que todo terminó, no mantengan contacto con el otro.

Hagan su vida, lean, vean películas, salgan, paseen, pero no evadan pues la evasión no resuelve nada. Será duro, será doloroso, sin embargo, es un proceso que con el tiempo se superará.

Finalmente, para no hacer más largo este post, traten siempre de estar en contacto con ustedes mismos, aún teniendo pareja, es importante que se dediquen tiempo y espacio sólo con ustedes, pues si no lo hacen, cuando pierden a la pareja, ustedes se van con el otro y ya no saben qué hacer para recuperarse.

Si alguno de ustedes está viviendo una situación así, espero que mi post le sea de ayuda.

Dejarse sentir al empezar una relación

empezando una relación ¡Wow! Es súper emocionante cuando estás comenzando una relación y te sientes todo el tiempo como en las nubes, cada vez que ves a esa persona sientes maripositas en el estómago y tienes muchas ganas de estar con esa persona ¿cierto?, pero ¿qué tanto te dejas sentir?

Considero que a veces no nos permitimos sentir y siempre estamos preocupados por lo que siente o piensa el otro, lo cual es bueno, pero no nos permite entrar en contacto con lo que sentimos ni se lo hacemos saber al otro. ¿No les ha pasado que tienen ganas de llamarle, mandar un mensaje, pero no lo hacen por miedo a lo que pueda pensar el otro? Sí, es miedo, miedo a entregarse o miedo a enamorarse.

Es normal sentir ese miedo, el miedo a ser lastimados o el miedo a ser vulnerables ante el otro. Aunque al mismo tiempo, es algo increíble, toda esa emoción que nos causa el inicio de una relación (llámenle cortejo o ya estar iniciando la relación), estar contentos y el deseo de estar con el otro.

Yo sugiero que cualquier emoción debe sentirse y vivirse, osea, si quieren hacerle saber al otro que les gusta, que lo quieren, que quieren estar con él/ella, ¡háganlo! nada pierden entregándose al otro, al contrario, pueden ganar mucho. Y bueno, si no funciona, por lo menos quedarán con la satisfacción de que no se quedaron con nada y lo intentaron, además, no es bueno arrepentirse de las cosas no dichas o hechas.

Aquellos que estén en esta etapa ¡adelante! déjense sentir.

Y a tí… ¿te han roto el corazón?

imagen corazones rotosEste artículo va con especial dedicatoria a una persona a la que quiero mucho y también a todos aquellos que hemos sentido que nos rompen el corazón.

Cuando estamos enamorados de una persona, llega a ocurrir que nos ponen el cuerno, nos lastiman, nos tratan mal o hacen cualquier cosa que nos hace sentir mal, y es éso a lo que llamamos "romper el corazón". Aunque creo que para que le llamemos de ese modo, tiene que ser algo  lo suficientemente fuerte y doloroso. Considero que cada quien tendrá definido qué permite y qué no, teniendo entonces distintas percepciones de lo que implica un corazón roto.

¿Qué sentimos cuando nos rompen el corazón? El sentimiento que principalmente caracteriza esa sensación, es la tristeza. Un dolor profundo que inunda nuestra alma. Puede haber enojo (y recomiendo que lo haya), frustración, coraje, confusión. Y alguna que otra vez el enamorado se siente como con ganas de morir. ¡Claro! El dolor del enamorado es tan profundo que siente que el mundo se le viene abajo, porque ese ser en el que se tenían depositados tantos sentimientos y expectativas, en el que confiábamos ciegamente ¡tarán! nos rompió el corazón.

Solemos creer que cuando nos vemos envueltos en una situación así la culpa es del otro, el otro es el que nos está lastimando, el otro es el "patán", etc., y claro que es así. Sin embargo ¿cuál es el papel que jugamos nosotros en esta situación? ¿la víctima?… no lo creo.

Aquí entra una variable crucial que permite o no corazones rotos, y ¿qué es? LOS LÍMITES. Pues bien, habrán situaciones donde tratamos de ser cautelosos para evitarlo, pero la verdadera clave para evitar que nos rompan el corazón es poniendo límites, a uno mismo y al otro. Muchas veces permitimos cosas que vemos como pequeñas, o hay señales "chiquitas", que más que no verlas, las ignoramos.

Si nos respetamos a nosotros mismos, no tendría porqué ocurrir, o por lo menos no tan gravemente. Si le marcáramos límites a los otros, tampoco. Y les dejo un tip muy interesante para que reflexionen… ¿ustedes se enojan? no se trata de enojarse y partirle la cara al otro, sino de ponernos en contacto con nuestros sentimientos, y el enojo es la señal clara de nuestros límites. Cuando sentimos algo que nos molesta del otro, no es para que nos lo quedemos, sino para externarlo, ya sea hablando con la pareja y buscar una solución o alejarnos para evitar un verdadero problema de rompimiento de corazón.

¡Pongan límites chicos! Pero, claramente el que no arriesga no gana, y el amor es algo que merece arriesgarse, aún con un corazón roto, si disfrutaron el momento y aprendieron lo debido para aplicarlo en la próxima relación ¡qué maravilla! así es ésto de vivir y de enamorarse…

Enamoramiento y amar

enamoramiento y amorEste tema me gusta mucho y quiero tocarlo para dejar claras las diferencias entre los conceptos de enamoramiento y amar, pues continuamente estaré haciendo referencias a éstos en mis siguientes posts. Seguramente algunos de ustedes han leído a Erich Fromm, así que reconocerán lo que hablaré a continuación.

Me imagino que todos ustedes alguna vez en la vida han estado enamorados y de lo que recuerdan sobre como se sentían, a ver con qué se identifican. ¿Qué es el enamoramiento? Pues bien, es cuando conocemos a alguien y sin que haya mucha convivencia, nos sentimos fuertemente atraídos hacia él o ella y deseamos pasar mucho tiempo a su lado, es un estado alterado de la consciencia y obviamente de la realidad, pues lo que sentimos no contempla los defectos de esa persona, la vemos como si fuera perfecta, la idealizamos.

Aquí empieza la diferencia entre enamoramiento y amar, pues cuando amamos ya "conocemos" a la persona, hemos convivido y hemos pasado tiempo a su lado (pues amar se logra sólo a través del tiempo). El amor comienza donde el enamoramiento termina, pues volvemos a la realidad y alcanzamos a tener una visión completa del otro, donde somos conscientes de sus virtudes y de sus defectos, y aquí entra la decisión de amar. ¡Claro! es una decisión, pues cuando decidimos aceptar al otro tal y como es, comenzamos a amarlo. Si hubiera algo que nos parece inaceptable, podemos mejor decidir alejarnos y no entrarle al amar.

Hay relaciones que no duran precisamente por el salto entre un sentimiento y otro, hay quienes disfrutan el tiempo de la conquista y el enamoramiento, las maripositas en el estómago, la felicidad constante, los sueños, la ilusión… y bueno, ya sea por no poder aceptar al otro o por miedo a amar o por adicción a la sensación de estar enamorado, terminan la relación para buscar comenzar el juego en otra parte nuevamente.

El enamoramiento me parece un sentimiento extraordinario ¿quién no disfruta sentirlo?, sin embargo considero que amar es un sentimiento mucho más maduro, donde aceptamos al otro tal y como es y nosotros nos entregamos de la misma forma siendo nosotros mismos. Y por supuesto, el amor es recíproco, no existe si las dos partes no lo sienten.

¿Por qué amamos?

¿Por qué amamos? es un libro de Helen Fisher, yo lo leí en editorial taurus. La verdad es que no es la gran cosa de libro, pero tiene uno que otro dato interesante. La autora trata de explicar los procesos que ocurren en el cerebro cuando una persona está enamorada, y para lograrlo hace varios estudios de resonancia magnética a persona que están enamoradas, o que les acaban de romper el corazón. Me parece que tiene un una gran base de investigación científica ya que el libro tiene 36 páginas de bibliografía y cada capítulo tiene por lo menos unas 40 citas. Hace referencias a situaciones actuales, y a situaciones muy antiguas (de la prehistoria casi) de porque el hombre se enamora, pone el cuerno, tiene pareja, busca otra pareja y todas esas preguntas que se hacen los enamorados.

No es una novela, por lo que creo que su objetivo principal no es entretener, sino informar, lo cual creo que cumple bastante bien porque a final de cuentas no es un libro muy entretenido. Normalmente acostumbro apuntar los fragmentos que me gustan de los libros que leo, y les comparto algunos de este libro, que por cierto, todos son citas de otros libros.

“<<La herencia genética no es otra cosa que el entorno almacenado>> escribió el gran botánico Luther Burbank.” pág.134

“Como sabiamente advertía Maurice Sendak, la infacia es << un asunto realmente serio>>.” pág. 141

“<<Sin duda es mejor así. Sin duda, con el tiempo aprendería / a odiarte como al resto / a las que una vez amé.>> El poeta W.D. Snodgrass sabía como se sentía Bárbara” pág. 179

“En palabras del poeta John Dryden << Morir es un placer, / cuando vivir es un dolor>>.” pág. 191

“Shakespeare definió el cerebro como << el frágil lugar donde habita el alma>>.” pág. 192