Más que talento quizás se tenga que decir “agallas”.
En 1960 el Coronel Joe Kittinger subió a 102, 800 pies (31, 333 metros) y se lanzó al vacío desde el borde de la atmósfera terrestre, entre 3 y 4 veces más que la altura de un vuelo comercial normal. En la caida libre alcanzó una velocidad de 1,127 km por hora rompiendo la barrera del sonido y logrando un récord.
Este año, el austriaco Felix Baumgartner intentará romper dicho récord, lanzándose desde poco más de 36 km de altura, no lo hará con la NASA como cuando lo hizo Kittinger, sino con Red Bull, marca que ya se caracteriza por patrocinar proyectos de alto riesgo y fuera de lo común.
Cuando tengamos noticia de los resultados se los haremos llegar.
No sé si ya se hayan lanzado en paracaidas, pero es muy diferente saltar de 12,000 pies que a diez veces dicha altura! Sin embargo, una experiencia que está rodeada de gente talentosa en busca de respuestas para la ciencia.
Via: Discovery Science
