En realidad, cada vez que vamos al cine, tenemos que estar soportando este tipo de mensajes donde al espectador (que pagó legalmente su entrada) lo amenazan de que si compra pirata (en lugar de ir al cine) entonces tus amigos te llamarán “Juanito El Pobre”.
No estoy a favor de la piratería, pero cuando vemos algunas de las características de lo que obtienes cuando compras una película pirata contra una original es ridículo. El siguiente gráfico me pareció excelente para mostrar esto:
Insisto, estoy en desacuerdo con la piratería, pero si los estudios cinematográficos no empiezan a entender al consumidor y siguen dejándose llevar por su avaricia, la piratería seguirá siendo parte principal del día a día de los consumidores.
En México, según la Wikipedia, el Derecho penal sólo sancionan penalmente las conductas que supongan la copia o el plagio de las obras protegidas, donde concurran dos circunstancias: el ánimo de lucro y el perjuicio del tercero, donde el beneficio obtenido posea especial trascendencia económica.
Comic via Bunsen
La imagen es de Kevin Marks
